Selección de tramos y puntos de anclaje
Parte de un nodo reconocible, como una plaza o mercado, y traza lazos cortos que puedas comparar. Agrega puntos de anclaje donde preveas transiciones aromáticas: hornos, árboles específicos, lavanderías, talleres. Diseña bucles para regresar por el lado opuesto y verificar fenómenos. Evita distancias excesivas que saturen la atención. La meta no es caminar más, sino oler mejor. Un buen anclaje ofrece repetibilidad, facilita mediciones y favorece conversaciones atentas durante las pausas compartidas del grupo.